lunes, 20 de junio de 2011

LA PROSTITUCIÓN MEXICANA ¿Solamente un problema moral y de sanidad?

20 de junio del 2011



ECLIPSE

Por Benjamín H. Yáñez Campero




LA PROSTITUCIÓN MEXICANA
¿Solamente un problema moral y de sanidad?



El fenómeno de la Prostitución es tan antiguo y complejo como sus orígenes, el termino prostitución viene del latín "prostituire" que significa estar expuesto a las miradas del público, estar en venta, traficar con el cuerpo. Actualmente se entiende como el hecho de conceder el cuerpo a cambio principalmente de dinero o de favores en beneficio del otorgante. En cuanto a su origen este data de los pueblos primitivos donde existía la costumbre “hospitalaria” que consistía en ofrecer al huésped de honor a la propia esposa, hija o servidumbre en señal de estima, o fus primae noctis de los señores medievales o el derecho de pernada vigente actualmente en algunas comunidades de Oaxaca, en ambas se reclama la primera noche de la recién desposada. Existe otro tipo de antecedentes  de Prostitución: la considerada Sagrada que está ligada a ceremonias y rituales de fertilidad donde se ofrecían doncellas vírgenes, o como lo narra Heródoto en los casos de Babilonia o en Biblos en Líbano en donde existían doncellas que “fornicaban por un precio, dinero que entraba a las arcas del templo”, como una forma de culto a Ishtar o en un templo de Astarté.


La prostitución, en contra-dirección de los mitos urbanos, por si misma no constituye un delito, este o estos se gestan alrededor de ella; al regentear un lugar para prostituirse, reclutar, secuestrar, comprar y vender mujeres y niños principalmente para ese fin o en su defecto  vivir a costas de quien se explota o se obliga a prostituirse; encubrir, solapar, cohechar para privilegiar o permitir cualquiera de sus modalidades de práctica, obviamente sin dejar atrás una muy larga cadena de corrupción y enriquecimiento ilícito.


Desafortunadamente hoy en día, la Prostitución tiene un sinfín de caras, desde el o la alumna que ofrece favores sexuales a cambio de calificaciones aprobatorias, o la de reos o reclusas que se entregan por privilegios penitenciarios, hasta las más aberrantes como la infantil y/o cibernética, pasando por la “famosa” hot line, la invasión de destacados en los anuncios de ocasión, las pseudo casas de masajes relajantes -o como dicen en el barrio con final feliz o vuelta a la glorieta- los servicios de acompañantes, o bien el turismo sexual de Tailandia o Cuba entre otros, así como el de travestis, transexuales, lesbianas y homosexuales. Así de amplia es la gama de posibilidades, pero más grande aún son las redes que controlan y promueven este inconmensurable negocio. 


Particularmente en México, el problema de la Prostitución tiene varias connotaciones, desde las moralinas que solo se concentran en señalarlo porque afectan la obtusa visión de su status quo, o la de carácter religioso que igualmente solo señala al “pecador o pecadora”; otra realidad es que es un problema de salud.   


De acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina tan solo en el Distrito Federal  existen 250 mil personas dedicadas a la profesión más antigua del mundo, en muchas de nuestras colonias como en la de la Merced o en la Guerrero por tan sólo 50 pesos se puede comprar los favores de una mujer, muchas de ellas menores de edad, en este DF donde toda calzada de Tlalpan a cualquier hora  es un gran aparador de sexoservidoras (es) que enseñan sin reserva alguna las bondades de su mercancía, ocasionando un gran tráfico por el morbo, los curiosos y por supuesto los clientes potenciales; la prostitución en la Ciudad de México es un fenómeno que nos invade sin control o regulación efectiva alguna. Dejó de ser la Zona Rosa, o la calle de Sullivan su gueto, ahora están en todas partes, en unidades habitacionales, escuelas y parques y colonias meramente residenciales.


¿En dónde quedó? aquel dictamen  de Ley de Sexoservicio en el Distrito Federal aprobado por los Diputados de la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa (ALDF), que contemplaba entre otras cosas, definir zonas de tolerancia para la prostitución lo que facilitaría tener un mejor control sanitario pero, siempre el pero, ese sería un gran punto de concentración de delincuencial; aquí de nuevo mis preguntas: ¿Por qué entonces se permite la prostitución? y su proliferación en zonas netamente habitacionales y a cualquier hora. La respuesta es más que obvia, por las ofensivas ganancias que les genera a los lenones y proxenetas, a los policías, ministerios públicos y a los negocios encubiertos que la facilitan y ofertan.


Sin pretender ser moralista y mucho menos persignado y amén de los innumerables riesgos de salud que conlleva la práctica de la prostitución ¿no creen ustedes que los Diputados y Autoridades locales deberían de hacer algo? No sólo para regular este fenómeno, sino también para ofrecer mayor seguridad física y sanitaria a los y las prostitutas, así como para sus clientes. Y por supuesto para beneficio y seguridad de las familias que transitan por esas zonas donde la prostitución ya es una cosa de todos los días.


Se acercan las campañas políticas escudriñemos a quienes buscan representarnos y que propuestas nos hacen y en el caso de que ya hayan sido gobierno cuales fueron sus porcentajes de efectividad y cumplimiento y no cometamos errores que ya hallamos cometido al otorgarles nuestro consentimiento sin revisar sus propuestas y antecedentes.


¡La prostitución, no es sólo un problema de moral y sanidad!

El Morral del ciego:

Aunque no lo crean, otra de la Delegación Benito Juárez y otra más de construcciones, en esta entrega me comentan vecinos de la colonia Portales  que en la calle de Emperadores # 28 un colectivo llamado Benita Galeana por supuesto del PRD, se apoderó, negoció o compró dicha propiedad para hacer primero oficinas de ese colectivo y posteriormente un edificio de viviendas unifamiliares para sus agremiados, esto no tendría nada de raro si no fuera porque además de la sobre población y la carencia de servicios que ya es una trágica realidad en esa demarcación, ahora todas las remodelaciones y trabajos los hacen sin ninguna licencia de construcción ¿qué paso? Don Mario Palacios, Jefe Delegacional en Benito Juárez ¿qué porque son de su oposición les teme? o ¿gozan de otros privilegios  que los de a pie si tenemos que cumplir? o ¿solo es el mugroso dinero?




lunes, 6 de junio de 2011

LAS CÁRCELES EN MÉXICO ¡Mal negocio para los ciudadanos!

06 de junio del 2011



ECLIPSE

Por Benjamín H. Yáñez Campero


LAS CÁRCELES EN MÉXICO
¡Mal negocio para los ciudadanos!



El sistema penitenciario en México representa un gran costo social en todos los sentidos y se ha convertido en la antítesis del objetivo inicial de su creación. Es un sistema obsoleto, lleno de vicios, corruptelas e ineficiente; es un sistema de readaptación que no readapta; no genera nuevas habilidades que le permitan al interno reincorporarse a la sociedad que ofendió; mucho menos,  educa o dignifica y más grave que eso, no solo no promueve la reparación del daño a las víctimas o la propia sociedad, sino que además de ello nos cuesta la manutención de nuestros ofensores.
 

La Secretaría de Seguridad Pública, a través de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario Federal, así como de la Dirección General de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación, dirigen y operan -en el más amplio sentido de la expresión- aproximadamente 437 centros penitenciarios para adultos y 58 para menores infractores, de los cuales 340 fueron creados ex profeso y 97 se adecuaron para esa función; con una población general estimada de 105,000 reos, misma que rebasa la capacidad instalada en promedio en por lo menos en 13%.
 

Lo que nos habla de una clara sobrepoblación y hacinamiento, que a su vez originan una larga lista de hechos de corrupción y cuantiosas e ilícitas ganancias. Del cien por ciento de los internos, más del 45% son presos “preventivos”,  o sea que no se les ha dictado sentencia, ese proceso puede llegar a durar varios años, el resto son internos “sentenciados”, lo que representa una relación, entre ambos, de más del 92%, en los países desarrollados esta relación solo alcanza el 30%. En ninguno de los status de reclusión en México se considera resarcir el daño, trabajo comunitario o mucho la menos autosuficiencia.
 

Es sabido por todos, que los Centros Federales de Readaptación Social (CEFERESO) más que eso son “escuelas del crimen”, “agencias de prostitución” y recientemente, “centros de mando y operación”, así como “casas de seguridad” para los propios hampones miembros de los delincuencia organizada, de los cárteles de la droga y sus sicarios que desde la complicidad de su reclusión planean, diseñan y operan extorciones, secuestros y un sinfín de actos delincuenciales.
 

Ahora bien, en cuanto al costo de manutención por día de los presos, estos oscilan según el país; en España alrededor de 54 euros, en Argentina 298  pesos y en Estados Unidos  65 dólares, lo que equivale en pesos mexicanos al tipo de cambio: $918.00, $850.00 y $780.00 respectivamente. En México, particularmente en el Distrito Federal, a decir del que fuese el Director General de Prevención y Readaptación Social, el Licenciado Antonio Hazael Ruiz Ortega, el costo diario es de $120.00 lo que haría  un total anualizado de $43,800.00 pesos por interno. Tomando como referencia esta cifra podríamos calcular que mantener a los aproximadamente ciento cinco mil reos en todo el país, nos cuesta a los ciudadanos que cumplimos con la Ley, que pagamos nuestros impuestos y que hemos sido víctimas directas o indirectas de estos personajes, la friolera de $4´599,000,000.00; Sí, son cuatro mil quinientos noventa y nueve millones de pesos lo que más o menos nos cuesta mantener anualmente a nuestros delincuentes. Casi una tercera parte del presupuesto total que ejercerá el Estado de Tlaxcala, más de la mitad del presupuesto asignado para Ciencia, Tecnología y Educación en el Distrito Federal o bien 550 millones más del presupuesto histórico de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE).


Ahora resulta que además de haber sido agraviados, despojados, chantajeados, secuestrados, violados o en el peor de los casos mutilados o muertos, ahora también los tenemos que mantener, distraer recursos del presupuesto que se genera con el pago de nuestros impuestos y que bien se podrían ocupar en rubros que rindieran a corto y largo plazo grandes beneficios sociales como la educación, generación de empleos, cultura o recreación.
 

Desde mi muy particular punto de vista, de ese que generamos los mortales, los de a pie, los que salimos a partírnosla todos los días para lograr mejores condiciones de vida para nosotros y los nuestros; las cárceles deberían de ser ¿sí o no? concesionadas como en Estados Unidos, en donde existen empresas como Corrections Corporation of America  que gestiona privadamente más de sesenta penitenciarías norteamericanas, facturando un promedio de 42 dólares diarios y su balance muestra que obtiene rentabilidad empresarial. En México las cárceles, por lo menos debieran de ser auto suficientes, claro que el ideal es que además pudieran resarcir los daños a los ofendidos, pero con solo no mantenerlos yo estaría de acuerdo o ustedes ¡qué opinan?
 

Solo habría que replantear que las penas se encaminen primeramente a resarcir los daños a las víctimas; buscar la posibilidad de conmutar penas menores por trabajo que beneficie a la comunidad, y particularmente la autosuficiencia de los internos y por ende de los centros de reclusión.
 

Este es el momento de empezar a considerar estos y otros muchos cuestionamientos que tendremos que hacernos antes de emitir nuestro voto; es tiempo de revisar los discursos de los ya muchos pre pre pre candidatos y las propias plataformas ideológicas de los partidos políticos que buscan a cualquier costo nuestro voto. Primero ver que ofrecen, después que se comprometan y entonces decidiremos si les damos nuestro voto.

¡Aprendamos de la historia, No cambiemos nuestro voto por espejos!


 El Morral del ciego:

Me comenta un vecina y entrañable amiga de la Delegación Benito Juárez que el Señor Delegado de la demarcación, de extracción panista dicho sea de paso, Don Mario Palacios para los únicos ciudadanos que tiene tiempo de atender, es para los innumerables desarrolladores inmobiliarios que tienen sumergido el territorio delegacional en una gran nube de polvo por la indiscriminada construcción de mini departamentos y que para los vecinos juarenses solo se reparten diez a quince “fichas” semanales para solicitar audiencia con su excelencia, información confirmada por la señorita Janet García responsable de audiencias. ¡Que alguien le diga al Delegado: primero el ciudadano y después el negocio!


LAS CÁRCELES EN MÉXICO ¡Mal negocio para los ciudadanos!