lunes, 27 de febrero de 2012

“CIUDADANO FELIPE CALDERÓN HINOJOSA…” ¡La lealtad, una verdad que duele!

ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero 



“CIUDADANO FELIPE CALDERÓN HINOJOSA…”
¡La lealtad, una verdad que duele!  

El pasado 9 de Febrero el General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional pronuncio uno de los discursos, que a mi entender será reconocido como uno de los más significativos y emblemáticos de la administración Calderonista, dicho discurso fue pronunciado durante la ceremonia conmemorativa al XCIX Aniversario de la Marcha de la Lealtad, hecho histórico que resalta la gesta heroica de 1913; fecha en la que un grupo de insurrectos pretendía derrocar al Presidente Francisco I. Madero; al tiempo que liberaban de las cárceles de Lecumberri y Tlatelolco a los presos, para que su vez encabezaran el intento de cuartelazo, situación que no se concreto debido a la atinada intervención del Comandante Militar de la Plaza, que  permitió que las tropas leales a Madero recuperaran el Palacio Nacional y se pertrecharan para defenderlo.
Tras enterase de esa situación, el propio Presidente ordeno al entonces subdirector de Colegio Militar que “reuniera a el personal del plantel para que le brindara seguridad”, a su arribo al patio del Colegio y acompañado del Secretario de Guerra y Marina y arengó a las compañías de cadetes diciendo:
“…Jóvenes cadetes: unos cuantos malos mexicanos, militares y civiles, se han sublevado contra mi gobierno. En estos momentos la situación ha sido dominada por el pundonoroso General Lauro Villar, Comandante de la Guarnición, y el Palacio Nacional está en poder de las tropas leales a las instituciones legalmente constituidas; van a escoltarme, en columna de honor, hasta el Palacio Nacional, para demostrar al pueblo capitalino, que hemos triunfado derrotando a los infidentes desleales”.
Apuntara el general secretario: “Como Primer Mandatario de la Nación, Madero mantuvo enhiesta la investidura presidencial en medio de turbulentos apremios, codicias y traiciones; al llamado Apóstol de la Democracia, lo escoltó el nacionalismo acerado con lealtad”.
La lealtad, aquí la médula de este discurso y el valor conceptual que tiene para la vida castrense, en su discurso el Secretario de la Defensa, exalta además valores  como familia, sociedad y amistad y sostiene que tanto sociedad y gobierno “se ubican ante nuevos, complejos y cada vez más demandantes desafíos”, para continuar diciendo que en “la axiología de todas las civilizaciones, la lealtad se concreta a plenitud, cuando del sentimiento pasa a una auténtica manifestación y de ésta, a virtud de doble vía”.
El otro gran eje de este discurso se centra en el papel que juega en la vida Nacional la delincuencia organizada, tanto en la seguridad como en el propio desarrollo, reconoció que la delincuencia genera momentos complicados al gobierno, puntualizando que “el crimen organizado es un grave fenómeno delictivo, de dimensiones cultural, sociológica y transnacional”, reconoció la infiltración de este “cáncer” el las autoridades, asegura que en algunas regiones del país se ha apropiado de las Instituciones, generando un “clima de violencia inusitado”, que en esas regiones, la seguridad pública está totalmente “rebasada” y que la seguridad interior “hoy se encuentra amenazada”.
Al mismo tiempo, reconoció la decisión “responsable y valerosa asumida por el Presidente de la República” para hacerle frente a este flagelo y que con el paso del tiempo se ha provocado que las “distintas fuerzas políticas y sociales gradualmente sumen su apoyo y esfuerzo a ese empeño”. Como parte de su argumentación de lealtad de doble vía, solicito reformar el código legal vigente, con la finalidad de “custodiar mejor a la comunidad y preservar la integridad y el prestigio de la Institución”.
Casi para concluir, apunto: “¿Que han habido errores? Desde luego que sí” remato: “Reconocerlos es lealtad…con las víctimas y a sus familias…pero también es lealtad al subalterno investigar a fondo y discernir aquellos casos tendenciosos que buscan desprestigiar a la Institución y desviar la acción de la justicia a favor de los delincuentes”.

Por último, hizo una larga lista de las lealtades del Ejercicito Mexicano,  lealtad para con las mujeres, con la equidad de género, con el Congreso de la Unión, Suprema Corte de Justicia y desde luego para con la ciudadanía, para concluir diciendo, “los soldados estamos con México en las buenas, en las malas y en las difíciles, sabemos con quién luchamos, sabemos contra qué luchamos y sabemos por qué luchamos”.
Así pues, como lo comente al inicio, el General Secretario Galván Galván, pronuncia uno de los discursos más contundentes de esta administración y desde luego uno de los más significativos realizado por un militar, en él, no solo demanda la reciprocidad de la lealtad, hace y describe desde la visión castrense, una clara radiografía de donde estamos parados en cuestión de seguridad y combate a la delincuencia organizada, reconoce abiertamente lo difícil de la encomienda, así como que los errores cometidos que han cobrado vidas inocentes. Diagnostica las severas mutaciones y diversificación de la delincuencia organizada y lo complejo que resulta hacerle frente, reconoce la valentía del Presidente Calderón por haber decidido combatir de esa manera a los criminales, más nunca la hace suya, destaca desde luego la lealtad subordinada al comandante supremo de las fuerzas armadas.
Pero lo más significativo, desde su posición de Secretario de la Defensa Nacional, es desde luego el reconocimiento de la infiltración de la delincuencia organizada en la administración pública, en los impartidores de justicia, en la política y por supuesto en los cuerpos encargados de combatirla, así como aceptar desde su envestidura de Hombre de Gobierno, que existen zonas del país en donde la seguridad pública esta rebasada por esas hordas delincuenciales, y que existe un claro riesgo de gobernabilidad al interior de la Nación.
Deja bien claro para quien quiera atorarle, de que tamaño es el paquete, desmitifica y hasta contradice diría yo, la información triunfalista del Presidente Calderón y su gabinetazo en el sentido de que “vamos ganando esa guerra”, perfila la realidad a la que se tendrá que enfrentar el próximo Presidente y la sociedad en su conjunto; sentencia la importancia que este tema debe tener en el discurso de campaña de todos los Candidatos y Candidatas a cualquier cargo de elección popular.
Es sin duda un discurso valiente, una pieza oratoria para el análisis y discusión, sienta un precedente histórico, nos abre los ojos y nos brinda la oportunidad de enmendar los errores y apuntalar los aciertos, para rectificar el rumbo y la política de enfrentamiento absurdo. Pone en la mesa la necesidad de no solo agarrase a balazos, sino más bien de seguir la ruta del dinero y estructurar una política financiera contra el lavado de dinero, abre la posibilidad de discutir la legalización de las drogas, en fin deja claro que solo con las armas y las balas estamos perdiendo la batalla. 

El Morral del Ciego:
¡Que algún Candidat@ nos los diga! Y entonces votemos por él o ella

lunes, 13 de febrero de 2012

“DESMEMORIADOS Y CHAQUETEROS” ¡La historia se repite!

 ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero


“DESMEMORIADOS Y CHAQUETEROS
¡La historia se repite!

En esta ocasión me permito escribir desde la visión de un ciudadano mexicano de los de a pie, de los de la casi extinta “clase media”, avecindado en el Distrito Federal con un gran sentido de impotencia y en total estado de indefensión por todos los agravios, abusos e incongruencias a  los que nos han sometido las “autoridades” y la anquilosada “clase política” de este país.
Desde ese punto de vista de “la gente más común que corriente”; de los cautivos de la Secretaría de Hacienda; de los que por fortuna tenemos casa y empleo; de los  que somos la parte más amplia de la estructura productiva del país; de los que por suerte o esfuerzo tuvimos una educación privada o pública, de esa que forja para ser empleados y no empleadores; de los que por no ser pseudo intelectuales, políticos de vieja guardia, presentadores de noticias, líderes de opinión, clérigos, delincuentes de cuello blanco, negro o arcoíris o bien, pertenecientes a los tradicionales grupos de exclusión; homosexuales, discapacitados, indígenas zapatistas o tzotziles, más lo que se acumule esta semana; desde ese punto de vista de los que no contamos con la atención o interés del gobierno, candidatos y ex-candidatos revoltosos e insurrectos o supuestos ganadores, medios de comunicación, etcétera; por la simple y sencilla razón de ser “normales”.
En particular desde la óptica del ciudadano libre, socialdemócrata, que a sus cuarenta y tantos años sigue buscando los caminos para expresar, para manifestar, ese punto de vista que se ha perdido en la avalancha provocada por el indiscriminado cúmulo de información y de atención prestada a las declaraciones hechas o encaminadas a priorizar los puntos de vista, las necesidades o los caprichos de los polos opuestos de la sociedad como si fuesen los únicos; ya sean estos actores o actrices, primeros actores, de reparto o simples extras; por todo ello asumo que: El diario acontecer de todos los seres humanos, en especial de los políticos y personajes públicos debería estar basado principalmente en aquellos valores que nos enseñaron los abuelos: la honestidad, lealtad y gratitud. Carencias en la mayoría de esos personajes que presumen o se asumen como la clase política, sin importar su militancia o extracción partidista: verde, azul, tricolor, amarillo, multicolor o sin color alguno.
Pareciera que la constante es, más bien, sé deshonesto, desleal e ingrato y podrás pasar de abanderar una plataforma ideológica a otra como quien se cambia los calzones; enarbolar hoy una causa de “izquierda” y mañana una de “derecha” o bien si les acomoda una de “centro”, buscar ser presidenciable de un partido y operador de otro y luego regresar. Lo que habla de nula convicción o vocación de servicio y de un interés desmedido por acceder al poder de cualquier forma, sin importar a quien se lleven entre las patas, incluyendo su credibilidad como ser humano, evidentemente para beneficio personal o a lo sumo del grupo al que dicen pertenecer en ese efímero instante.
Han acostumbrado a la sociedad ha dejarse ver en Guanajuato tomando carreteras y aeropuertos, retando abiertamente a las instituciones y a la autoridad que representan y después, porque así les conviene, llamando a la civilidad y al dialogo. Los vemos descalificar o ensalzar a instituciones como al IFE o al TRIFE, según haya sido el resultado de su proceder ante sus intereses, lo mismo decretando bandos que incumpliendo los mismos; señalando las posesiones en el extranjero, como  producto de la corrupta actuación de sus correligionarios y adversarios políticos, desde la comodidad de un maravilloso departamento con vista al mar en las mejores playas de de Miami adquirido con la …honesta medianía… que proporciona el servicio público. Chamaqueados, por recibir dádivas o componendas o bien por aparecer como primerísimo actores en videos recibiendo ofensivas cantidades de dinero mal habido y luego reapareciendo como los garantes de los recuentos electorales. Reclamando elecciones de Estado cuando son oposición y justificando su actuación cuando son Gobierno, o bien horrorizados tanto por el asesinato de un candidato presidencial, o como por el de un Diputado local o bien por el de algún intérprete de música grupera.
En fin, quejándose unos de otros por las barbaridades que hacen y que ellos hicieron en el pasado o que harán en el futuro, por eso les digo a los desmemoriados y chaqueteros que: La historia les juzgará con la fuerza que se requiera y el peso de sus acciones será la herencia de sus hijos y nietos.
Con un dejo de tristeza y consternación comparto ésta, una de mis primeras columnas escrita ya hace varios años, que por desgracia pareciera que le he escrito recientemente y que los temas y las opiniones vertidas son derivadas de lo acontecido en la semana inmediata anterior. Lo que nos habla de mala memoria colectiva que tenemos, de la desfachatez de algunos políticos y de lo poco que hemos avanzado en la construcción de un México mejor, dejando al descubierto la sensible realidad; como sociedad somos responsables de que actualmente vivimos y que en tanto no asumamos un papel  proactivo, nos comprometamos con las causas globales y dejemos de lado nuestro individualismo, nos alejemos de manera individual de la corrupción, nos reeduquemos y eduquemos a los que vienen detrás, exijamos nuestros derechos y cumplamos con nuestras responsabilidades, seguiremos teniendo los mismos resultados. En este año electoral tenemos el futuro en nuestras propias manos, hagamos que el país mejore, pensemos y actuemos de manera libre y decidamos de manera informada.
¡Siempre que pongamos harina, huevos y limones…tendremos pastel de limón!
 Sí queremos resultados diferentes cambiemos los ingredientes.



El Morral del ciego:
Queda pendiente un análisis minucioso del discurso pronunciado el pasado 9 de Febrero por el General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional, que a mi entender será reconocido como uno de los más significativos y emblemáticos de la administración Calderonista, dicho discurso fue pronunciado durante la ceremonia conmemorativa al XCIX Aniversario de la Marcha de la Lealtad, hecho histórico que resalta la gesta heroica de 1913, fecha en la que un grupo de insurrectos pretendía derrocar al Presidente Francisco I. Madero, en él una cruda semblanza de la inseguridad que azota al todo el país.

Por último, desde aquí mi más sincero reconocimiento y admiración a quien entre otras tantas cualidades y logros obtenidos, el próximo jueves obtendrá su quinto título universitario; al Doctor, Maestro y tres veces Licenciado Don Valentín Yáñez Campero, Felicidades.