lunes, 1 de septiembre de 2014

NIÑAS MADRES, DESOLADORA TENDENCIA


ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero


NIÑAS MADRES, DESOLADORA TENDENCIA


Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) de cada mil niñas, 69 llegan a ser madres antes de cumplir la mayoría de edad, en el caso de México las cifras son aún más alarmantes, datos arrojados por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2012, confirman que el 23% de las niñas de entre 10 y 19 años tiene relaciones sexuales y de ellas el 51% han quedado embarazadas al menos una vez. Pero la realidad es mucho más desoladora, se tiene registro que casi medio millón de niñas anualmente serán madres en nuestro país, fenómeno que se acentúa en las niñas de clase socio-económica baja y socialmente desprotegidas.

Detrás de cada embarazo de una niña o adolescente hay sin lugar a duda un abuso, de poder, económico y/o emocional; violencia sexual, psicológica, chantaje e intimidación; pero sobre todo una terrible falta de educación y orientación sexual por parte de los padres o tutores y del propio sistema; carencia de oportunidades, así como de afectos y sin duda alguna una gran carga social que ejercen los propios “amigos” de la víctima, los contenidos en medios de comunicación y las redes sociales, que en conjunto facilitan y empujan a iniciar a cada vez más corta edad una vida sexualmente activa, sin contemplar los riesgos y responsabilidades que conlleva.

La realidad es que, sea cual fuese el motivo o la razón por la que una niña está embarazada, resulta igualmente aberrante, a esa edad solo tendrían que jugar, estudiar y ser felices; no están preparadas para esa responsabilidad ni física, ni mental, ni emocionalmente; cancelan cualquier expectativa de vida, el 80 por ciento de las adolescentes embarazadas abandonan sus estudios, ya sea por pena, temor a la burla, rechazo y principalmente por razones económicas, ahora tendrán que buscar el sustento del otro niño en camino. Y por supuesto que el riesgo físico es mayor, la gran mayoría de los partos de niñas y adolescentes debe ser por cesárea ya que sus pequeños órganos no han madurado lo suficiente, lo que conlleva un alto índice de mortalidad materno-infantil.

Habrá que tomar conciencia, promover entre los niños y las niñas de nuestro alrededor, una clara y adecuada educación sexual, promover  valores que les impulsen a buscar y alcanzar sus metas, exigir a nuestros representantes populares y gobernantes, políticas públicas que se enfoquen en la prevención primero y en su defecto a la atención de niñas madres, que se contemple en la educación básica abiertamente una materia que explicite los riegos que conlleva el tener una vida sexualmente activa en la niñez y adolescencia.


El morral del ciego:

Para el de la pluma el valor de la familia está presente en todo momento, así que adelantadamente quiero enviarle mi cariño incondicional a la más pequeña de mi familia por un año más de luz y alegría compartida y mi reconocimiento siempre para el Doctor Yáñez por  ese par de amígdalas, los quiero.